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¿Qué pasa si un niño se traga una moneda? Qué hacer

Por Dr. Felipe Rodríguez · Neonatólogo Publicado el 14 de mayo de 2024 Actualizado en octubre de 2026
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¿Qué pasa si un niño se traga una moneda? Qué hacer

Lo primero, en treinta segundos. Si el niño tose fuerte, llora o habla, déjalo toser. La tos es lo que mejor despeja, mucho más que cualquier maniobra. Quédate al lado, con calma, y no le metas la mano en la boca.

Es urgencia inmediata si no logra toser, no le sale sonido, no puede respirar o se está poniendo morado. Eso ya no es una moneda tragada sino atragantada. Llama al 123 y no cuelgues: el operador te va guiando paso a paso mientras llega la ayuda. Si sabes hacerlo, dale golpes firmes en la espalda, entre los omóplatos. Si tiene menos de un año, nunca le aprietes la barriga.

Si respira bien y está tranquilo, respira tú también. La mayoría de las monedas que un niño se traga bajan solas y salen en la popó en los días siguientes. Pero hay dos cosas que sí hay que hacer: confirmar que era una moneda y no una pila, y que un médico vea dónde quedó.

Antes que nada: ¿seguro que era una moneda?

Mira qué falta en la casa, porque hay dos cosas que se parecen a una moneda y que no se manejan igual:

  • Pila de botón. Esas planas y redondas de los relojes, los controles y los juguetes con luces. Esto es una urgencia y no da espera. Una pila atorada en el esófago —el tubo que une la garganta con el estómago— empieza a quemarlo en unas dos horas, aunque el niño se vea perfectamente bien. Salgan para urgencias ya, y al llegar di claramente que fue una pila, no “algo redondo”: cambia lo que hacen y el afán con que lo hacen.
  • Imanes. Si se tragó dos o más imanes, o un imán junto con algo metálico —una pila, una tuerca, un botón de metal—, también es urgencia. Pueden atraerse entre sí a través de las paredes del intestino, apretarlo y perforarlo.

Si fue una pila y el niño tiene más de un año y puede tragar: dale miel camino al hospital, una cucharada (10 ml) cada 10 minutos, hasta seis veces. La miel recubre la pila y frena la quemadura mientras llegan. Nunca antes del año, por el riesgo de botulismo. Y esto no reemplaza salir: es algo que se hace en el camino, no en vez de ir.

Si tienes claro que fue una moneda, sigue leyendo.

¿Qué pasa cuando un niño se traga una moneda?

Todo depende de dónde quedó, y por eso importa tanto la radiografía.

  • Si pasó al estómago —que es lo más frecuente— casi siempre sigue su camino sola y sale en la popó. No hay que hacerle nada.
  • Si se quedó en el esófago, ahí no se puede quedar: presiona la pared del esófago y la va lastimando. A veces el médico espera unas horas y repite la radiografía, porque muchas bajan solas al estómago en ese rato. Si no baja, se la sacan.

¿Hay que llevarlo a urgencias aunque se vea bien?

Sí. Aunque esté jugando como si nada, hay que llevarlo para que le hagan la radiografía. Una moneda atorada en el esófago puede no dar ningún síntoma al principio, y es justo esa la que no se puede dejar pasar.

Mientras van para urgencias, no le des nada de comer ni de beber. Si hay que sacarle la moneda lo tienen que dormir, y si acaba de comer toca esperar varias horas más.

Y no esperes nada —ni un rato, ni a mañana— si además:

  • Le cuesta respirar, respira raro o hace ruido al respirar.
  • Babea mucho o no logra pasar la saliva.
  • Le duele el pecho o la garganta, o le duele al tragar.
  • No quiere comer ni tomar nada.
  • Vomita y no para.
  • Vomita con sangre, o le sale sangre en la popó.

Si quieres tener claro cuándo hay que salir corriendo a urgencias y cuándo se puede esperar, lo explicamos aquí: cuándo llevar a tu bebé o niño pequeño a urgencias.

¿Le van a hacer radiografía?

Sí, y es lo normal. Las monedas se ven muy bien en una radiografía, así que es la forma de saber en minutos si quedó en el esófago o si ya pasó al estómago.

Es una sola placa y la dosis de radiación es muy baja —mucho menor que el riesgo de dejar una moneda atorada sin verla—. Si el médico ve que ya llegó al estómago, lo normal es que los manden para la casa a esperar que salga.

Y si toca sacarla: le pasan una cámara delgada por la boca y la sacan por ahí mismo. Lo duermen con anestesia y dura unos minutos.

¿Importa el tamaño de la moneda?

Sí, pero menos de lo que uno cree. Entre más grande la moneda y más pequeño el niño, más fácil es que se atore de salida. Las monedas colombianas que circulan hoy son pequeñas —la de 50 mide 17 milímetros— y a ese tamaño, una vez llegan al estómago, casi todas salen solas.

Pero el tamaño no decide si hay que ir o no. En el esófago se atora cualquier moneda, hasta la más pequeña. La radiografía va igual.

¿Cuánto tarda en salir?

Casi siempre sale en la primera semana, aunque puede tardar dos o tres. Mientras tanto el niño hace vida normal: come lo de siempre, juega, va al jardín. No hay que ponerle dieta especial ni darle nada “para que baje”.

¿Toca revisar la popó?

Sí. Revisa el pañal o el inodoro los días siguientes. Pero que no la veas salir no quiere decir que no haya salido: a mucha gente se le pasa.

Por eso, si llegan a las dos semanas y no la has visto, llama al pediatra. Con otra radiografía se confirma en minutos si ya pasó o si se quedó en el camino.

Mientras esperas, las dudas no paran: que si puede comer normal, que si eso que le molesta será la moneda. Con Docokids tienes un pediatra al que preguntarle en minutos, a cualquier hora. Habla con un pediatra a cualquier hora

Señales para volver a urgencias mientras esperas

Durante esos días, vuelve a urgencias si aparece cualquiera de estas:

  • Fiebre.
  • Dolor de barriga, o la barriga dura o hinchada.
  • Vomita y no para, o vomita con sangre.
  • Popó negra como alquitrán, o con sangre.
  • Deja de comer o de tomar líquido.
  • Le empieza a doler al tragar, aunque antes estuviera bien.

Qué no hacer

  • No lo hagas vomitar. La moneda puede devolverse y atorarse en un peor lugar.
  • No le metas los dedos a sacarla. Lo normal es que la empujes más adentro.
  • No le des pan ni agua “para que baje”. No sirve, y si está atorada puede complicar las cosas.
  • No le des laxantes para apurarla.
  • No esperes a ver qué pasa. La radiografía es rápida y te quita la duda de una vez.

¿Y si el que se tragó la moneda fui yo, un adulto?

Casi siempre pasa sin problema: el esófago de un adulto es más ancho, así que la moneda llega al estómago y sale sola en los días siguientes. Haz vida normal y revisa que salga.

Ve a urgencias si te duele al tragar, te duele el pecho, se te acumula la saliva y no la puedes pasar, te cuesta respirar o vomitas con sangre. Eso puede querer decir que se quedó en el esófago, y ahí sí hay que sacarla.

Y si lo que te tragaste fue una pila de botón o dos imanes, sal para urgencias ya, aunque te sientas perfectamente bien. Eso aplica igual en adultos.

Cómo evitar que vuelva a pasar

  • Monedas, pilas de botón e imanes: arriba y guardados. Ni en la mesa de noche, ni en el bolso abierto, ni en el tarro de las llaves.
  • Revisa los juguetes y los controles. Los que llevan pila de botón deberían tener la tapa atornillada. Si la tapa está floja o se abre con la uña, guárdalo donde el niño no lo alcance.
  • No te quedes solo con explicarle el peligro. Un niño de uno o dos años se lleva todo a la boca porque así conoce el mundo, no porque se esté portando mal. A esa edad lo que funciona es quitar el objeto del alcance; la charla ayuda más adelante.
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