Lo primero, en treinta segundos. Si el niño tose fuerte, llora o habla, déjalo toser. La tos es lo que mejor despeja, mucho más que cualquier maniobra. Quédate al lado, con calma, y no le metas la mano en la boca.
Es urgencia inmediata si no logra toser, no le sale sonido, no puede respirar o se está poniendo morado. Eso ya no es una moneda tragada sino atragantada. Llama al 123 y no cuelgues: el operador te va guiando paso a paso mientras llega la ayuda. Si sabes hacerlo, dale golpes firmes en la espalda, entre los omóplatos. Si tiene menos de un año, nunca le aprietes la barriga.
Si respira bien y está tranquilo, respira tú también. La mayoría de las monedas que un niño se traga bajan solas y salen en la popó en los días siguientes. Pero hay dos cosas que sí hay que hacer: confirmar que era una moneda y no una pila, y que un médico vea dónde quedó.
Mira qué falta en la casa, porque hay dos cosas que se parecen a una moneda y que no se manejan igual:
Si fue una pila y el niño tiene más de un año y puede tragar: dale miel camino al hospital, una cucharada (10 ml) cada 10 minutos, hasta seis veces. La miel recubre la pila y frena la quemadura mientras llegan. Nunca antes del año, por el riesgo de botulismo. Y esto no reemplaza salir: es algo que se hace en el camino, no en vez de ir.
Si tienes claro que fue una moneda, sigue leyendo.
Todo depende de dónde quedó, y por eso importa tanto la radiografía.
Sí. Aunque esté jugando como si nada, hay que llevarlo para que le hagan la radiografía. Una moneda atorada en el esófago puede no dar ningún síntoma al principio, y es justo esa la que no se puede dejar pasar.
Mientras van para urgencias, no le des nada de comer ni de beber. Si hay que sacarle la moneda lo tienen que dormir, y si acaba de comer toca esperar varias horas más.
Y no esperes nada —ni un rato, ni a mañana— si además:
Si quieres tener claro cuándo hay que salir corriendo a urgencias y cuándo se puede esperar, lo explicamos aquí: cuándo llevar a tu bebé o niño pequeño a urgencias.
Sí, y es lo normal. Las monedas se ven muy bien en una radiografía, así que es la forma de saber en minutos si quedó en el esófago o si ya pasó al estómago.
Es una sola placa y la dosis de radiación es muy baja —mucho menor que el riesgo de dejar una moneda atorada sin verla—. Si el médico ve que ya llegó al estómago, lo normal es que los manden para la casa a esperar que salga.
Y si toca sacarla: le pasan una cámara delgada por la boca y la sacan por ahí mismo. Lo duermen con anestesia y dura unos minutos.
Sí, pero menos de lo que uno cree. Entre más grande la moneda y más pequeño el niño, más fácil es que se atore de salida. Las monedas colombianas que circulan hoy son pequeñas —la de 50 mide 17 milímetros— y a ese tamaño, una vez llegan al estómago, casi todas salen solas.
Pero el tamaño no decide si hay que ir o no. En el esófago se atora cualquier moneda, hasta la más pequeña. La radiografía va igual.
Casi siempre sale en la primera semana, aunque puede tardar dos o tres. Mientras tanto el niño hace vida normal: come lo de siempre, juega, va al jardín. No hay que ponerle dieta especial ni darle nada “para que baje”.
Sí. Revisa el pañal o el inodoro los días siguientes. Pero que no la veas salir no quiere decir que no haya salido: a mucha gente se le pasa.
Por eso, si llegan a las dos semanas y no la has visto, llama al pediatra. Con otra radiografía se confirma en minutos si ya pasó o si se quedó en el camino.
Mientras esperas, las dudas no paran: que si puede comer normal, que si eso que le molesta será la moneda. Con Docokids tienes un pediatra al que preguntarle en minutos, a cualquier hora. Habla con un pediatra a cualquier hora
Durante esos días, vuelve a urgencias si aparece cualquiera de estas:
Casi siempre pasa sin problema: el esófago de un adulto es más ancho, así que la moneda llega al estómago y sale sola en los días siguientes. Haz vida normal y revisa que salga.
Ve a urgencias si te duele al tragar, te duele el pecho, se te acumula la saliva y no la puedes pasar, te cuesta respirar o vomitas con sangre. Eso puede querer decir que se quedó en el esófago, y ahí sí hay que sacarla.
Y si lo que te tragaste fue una pila de botón o dos imanes, sal para urgencias ya, aunque te sientas perfectamente bien. Eso aplica igual en adultos.